La muerte de Knievel. Su salud se había deteriorado en los últimos años, ya que sufría de diabetes y de fibrosis pulmonar, una condición incurable que afecta el sistema respiratorio.
Knievel se sometió a un transplante de hígado en 1999 tras estar al borde de la muerte por hepatitis C. Durante su carrera, sufrió incontables accidentes y lesiones.
Una de sus mas famosas hazañas fue la de haber intentado saltar el Cañon Snake River en Idaho en 1974. Fueron relevantes también sus aparatosas caídas al aterrizar de sus saltos que no le impidieron seguir con su carrera de espectáculos.
En 1965 inició su carrera de acrobacias y formó la Evel Knievel´s Motorcycle Daredevils; sus atracciones consistían en atravesar muros de fuego y saltar sobre fosos con víboras y pumas. Uno de sus patrocinadores quiso llamarlo Evil (Malvado) Knievel, pero él lo cambió a Evel, porque no quería mostrar una imagen negativa. A partir de 1966 llevó su carrera en solitario.
Uno de sus primeros saltos fue en Gardena, California, sobre 16 autos. El primero de enero de 1968 saltó 151 pies a través de las fuentes del Ceasar´s Palace de Las Vegas, pero su aterrizaje fue aparatoso; tanto, que fue llevado al hospital y estuvo en estado de coma por 30 días. Su fama ya se había incrementado.
Con dos intentos previos fallidos en máquinas sin piloto, el 8 de septiembre de 1974 trató de volar el abismo de un cuarto de milla que constituía el cañón Snake River, montado en una especie de cohete valorado de $150 mil al que llamó Skycicle. Inmediatamente después del despegue el paracaídas se abrió y Knievel cayó al vacío aterrizando a pocos metros del río en el cual probablemente se habría ahogado.
En 1976 tuvo otras lesiones serias cuando trató de saltar un tanque lleno de tiburones en el Chicago Amphiteather. Knievel sufrió severos golpes en la cabeza y ambos brazos rotos; decidió retirarse.